Edilberto Salas hace honor a sus raíces cusqueñas desde el humilde pero siempre acogedor restaurante, que con grandes esfuerzos y deseos de aventura ha hecho de su propuesta algo admirable y digno de aplaudir.
A diferencia de otros restaurantes ubicados alrededor de La Sabana, este Rinconcito Cusqueño se destaca por una oferta de precios sumamente justos, porciones generosas y una sorprendente calidad como constante que motiva siempre al comensal en regresar para probar una opción diferente cada vez, en una carta que supera los cuarenta platos.


El color amarillo fue el protagonista en este almuerzo, estuvo presente en los platos de la entrada, en dulce compañía de la Inca Kola que se de destaca tanto por el color como por el sabor.

El color amarillo se explica por los ingredientes que forman parte de la gastronomía peruana, en primer lugar se encuentra el Ají, le siguen las papas de las que el Perú hace alarde en cuanto a ser el país con la mayor variedad de dichos tubérculos, no se le quedan atrás el maíz y los plátanos que con sus numerosas opciones de servirse, hacen que el amarillo sea un color que casi siempre va a estar presente en la mesa de cualquier peruano.
Y desde luego la Inca Kola, que con todo combina, esta gaseosa se hace a partir de la Hierba Luisa que es una planta nativa del Perú, y fue de esas historias soñadas del emprendedurismo por parte de la familia Lindley que se dió el lujo de humillar a la Coca Cola, siendo eternamente el líder de mercado y el único país en el mundo donde el gigante de Atlanta nunca logró imponerse a los competidores y no le quedó de otra que aceptar ser el segundo, hasta que por los azares del destino tuvieron la oportunidad de adquirir la icónica marca y por ende el preciado liderazgo en este país de treinta millones de asiduos consumidores.
Nativo del Cusco, Edilberto hizo de sus primeros pasos en los hoteles más emblemáticos de ese destino turístico y mundialmente conocido, hizo el cambio y se fue a la capital donde estuvo unos años hasta cuando tuvo oportunidad de arribar a Costa Rica y traerse consigo ese espíritu tan característico donde su sonrisa atendiendo el mismo a los clientes del restaurante, lo dice todo en cuanto a su pasión y gusto por lo que hace.
Carol que según ella no tenía hambre por haber desayunado tarde, no titubeó en madrugarme con los platos y fue necesario pedir de un lomo saltado, cuya carne era algo parecido a una mantequilla por la facilidad con la que se deshacía en la boca, y por supuesto el color amarillo, también estuvo presente.

Como atención especial para los lectores de este post, se brinda la palabra clave SAQSAYWAMAN para recibir una cortesía del restaurante.
El postre no podía faltar en esta gran oportunidad de disfrutar de un Suspiro limeño

Los pikeos son parte del menú, de una opción para compartir y a veces conviene más que pedirse un plato individual y convencional;también es común cosumirlo entre tres o más personas



El Rinconcito Cusqueño espera deleitar a todos nosotros ubicado al costado sur del parque La Sabana, a la altura de la Calle 58 con la ruta nacional 167, o mejor para entender la dirección al mejor estilo de Tiquicia es la carretera vieja a Escazù , esa que pasa por la misma entrada del Tennis Club y la Contraloría, de ahí 200 metros Oeste y 30 al Sur.
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