Una casa centenaria que se encierra una historia fascinante en un barrio que se mantiene como uno de los representativos del San José de antaño, cuyas edificaciones demuestran que lo clásico siempre tiene un espacio en el mundo moderno.
En dicha casa, la mística se hace presente y historia se sigue escribiendo cada día que vivimos en la actualidad; detrás del impecable porche de unos azulejos que se conservan en un brillo sorprendente, se inicia, en el umbral, una experiencia única y propia de ser vivida a la manera de como cada uno de nosotros nos sentimos transportados a un pueblo cualquiera en la región del sur de Francia.
Patricia y Gerard Richer dejaron años atrás su vida de restauranteros en Provence, y junto a sus recetas se trajeron una colección de variados objetos que fueron adquiridos en anticuarios con la idea de usarlos como decoración de este lugar único y auténtico.
La comida francesa es de mis favoritas, como bien lo constatan mis reseñas anteriores, me tocan una fibra sensible y me deleito a más no poder; en esta reseña en particular, más que el hedonismo reinaba en mi la admiración por ese talento autodidacta de Patricia, que sin estudios de escuelas gastronómicas, se destaca y sorprende a cocineros de estrellas Michelin quienes cruzan el Atlántico, con el único propósito de aprender de sus recetas típicas de cualquier restaurante francés, tropicalizadas con los ingredientes disponibles en nuestro entorno.

También de espectacular atención y de admirables conocimientos culturales que complementó de forma inolvidable el almuerzo, fue escuchar a Gerard, cada uno de los detalles estéticos del salón y la historia detrás cada nombre que venía en los platos degustados.

El Tartar con los vegetales finamente cortados se aderezaban con un aceite de oliva emulsionado con albahaca fresca, el turrón de queso de cabra dejaba un sabor de mediana intensidad y la textura consistente para saborear las nueces.

Los profiteroles gozaban de una textura de una pasta choux bien hecha, esponjosos por dentro y crujientes por fuera, con un balance ligeramente dulce para contrarrestar el intenso sabor de un queso de cabra adicionado con eneldo, servidos en una cama devegetales y chile morrón

Espectacular frescura de un salmón que se deshace fácilmente como si fuera un bocado de mantequilla, una suavidad que resalta la delicadeza de saborear una carne jugosa. El rissotto arreglado con aceite de trufa si bien es de origen italiano, se acostumbra a comer en dicha región de la costa francesa del Mediterráneo.

Los orígenes de un plato según la procedencia geográfica o la connotación histórica es algunas veces motivo de discusión interminablemente, como en en este caso que dos regiones distintas se disputan el origen y creación de uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía francesa.
Dejando la discusión de lado, una carne espectacular cocinada a fuego lento con vino tinto, cebollas caramelizadas y zanahorias en rodajas. Sublime.


Continuándose la reseña, unos platos pequeños pero de los más intensos y memorables. Conociendo técnicamente lo complejo que es hornear con quesos y no llegar a quemarse como tampoco perder la consistencia líquida del flan, es algo que requiere demasiadas horas de práctica y paciencia, otra vez Patricia hace de su talento y pasión, una clara muestra de su trabajo.
La tecnología se ha logrado hacer presente, por medio del blog personal de ella se puede conocer más de su trabajo y sus conocimientos.
http://chefpatriciaricher.blogspot.com/?m=1
De la misma manera, se tiene la gran dicha de obtener sus recetas principales y su fuente de inspiración de la gastronomía francesa en Costa Rica, el libro recientemente publicado y presentado por el cuerpo diplomático, es un compendio de sus mejores creaciones y está disponible tanto en Francés como en Español.
Ya terminando la reseña, no podían faltar los postres, tratándose de Francia, indudablemente las expectativas son más que elevadas y fueron ampliamente satisfechas.


Definitivamente una reseña de gastronomía francesa merece su tiempo posterior de elaboración en el trabajo de documentar y plasmar en una publicación la experiencia vivida, con un especial agradecimiento por haber tenido la oportunidad en ser parte de una historia que se termina al momento de abandonar la casa y decir Au Revoir
https://www.facebook.com/Restaurant-La-Terrasse-426924707374064/



