Había aguardado con especial esmero el momento idóneo para esta reseña, puesto que tenía una visita del extranjero que vive la gastronomía de una forma muy intensa y es de esas personas que escucharlo hablar merece dedicarle toda la atención, porque sus comentarios son tan fascinantes como reveladores.
Siempre aprendo de él, y sus variados encuentros habían sido en restaurantes asiáticos e italianos, también de carnes y de mariscos; más siempre me consultaba de que suele comer la gente de Costa Rica, entonces lo llegué a llevar a un lugar emblemático de los costarricenses, pero por la muy mala experiencia que pasamos debido a un salonero abusivo y altanero, tuve que borrar las fotos, morderme la lengua y dejar esa noche para el olvido.
Es decir, estaba en deuda y con mucho en juego, por lo que no podía llevar a mi invitado a un lugar cualquiera.
Cuando me avisó que venía de nuevo al país, afortunadamente había ya escuchado de Lapa Roja, un interesante concepto que merecía una reseña, entonces la ocasión se prestaba, para reinvindicarme como anfitrión y también para sorprenderlo con los sabores de nuestra gastronomía.
Ubicado en la zona hotelera por excelencia de Costa Rica, una amable y dedicada Milene Montt nos estaba esperando para el almuerzo; tuvimos el honor de ser atendidos por la dueña y conocer de primera persona, su historia y su inspiración para iniciar este proyecto de cocina costarricense.

El ceviche, un ícono de la gastronomía latinoamericana fue el arranque de este desfile de platillos.
El siguiente plato fue una Crema de Pejibayes, de sabor intenso y anranjando imperdible junto a la cebollas caramelizadas completaban el manjar.


Proveniente de la huerta y de la campiña turrialbeña, el carpaccio de zapallito fue toda una sensación de frescura, de buen balance en la acidez, los cebollinos y las alcaparras daban el cierre a esta magnífica creación.

Como buen comensal de los gallos de papa y los patacones, no podía obviar el chile a esos bocados, esa chilera obtenida a partir de una mezcla del Chile Pañameño, Pimienta Negra, verduras y otros ingredientes secretos, constituye un notorio cambio en la experiencia degustativa de estos manjares tan emblemáticos de la mesa costarricense.



Como bien lo sabemos no hay fiesta de cumpleaños en este país que no se tenga antes del pastel, un sabroso Arroz con Pollo, por lo tanto había que degustar esta típica preparación y con ello se le dio a conocer a mi invitado los sabores típicos, también hay más opción para los muy atrevidos, de añadirle la misma chilera para potenciar el sabor.

Un plato de generosa cantidad de lomo de res y de pechugas de pollo, con una buena cocción y todavía mejor el poco nivel de condimentado para que sea al gusto del comensal el preparar su mejor sabor.



Los sabores costarricenses de este almuerzo, cautivaron a mi visitante, un rápido y atento servicio, que haciendo uso de la tecnología por medio de tablets para tomar las comandas, quedó evidenciado el alto estándar de este nuevo restaurante Lapa Roja; de gran versatilidad para los tiempos de almuerzos con su paquetes de menú ejecutivo, también en sus cenas propone una amplia oferta de platillos costarricenses.
Haz clic aquí para llegar a Lapa Roja usando Google Maps

Con solo ver las fotos de los platillos y su descripción, se me hizo la boca agua. Tendré que ir !! 😀👌
Me gustaMe gusta