Los egipcios en el tiempo de los faraones llegaron a desarrollar las técnicas básicas de la cerveza, a raíz de la fermentación de los cereales.
Llegando a ser la cerveza un alimento muy presente para una gran parte de la población, fue también una parte imprescindible de la historia en las civilizaciones y que también desafiara el orden establecido, habiendo países donde el alcohol estaba o está prohibido, siempre ha sido posible obtener de esta bebida.



En los últimos diez años hemos visto una transformación radical en el mundo de la cerveza, desde la megafusion de grandes conglomerados cerveceros como Anheuser-Busch, InBev, SABMiller, y el surgimiento de las microcervecerias que han creado un gusto diferenciado y artístico por el mismo alimento presente desde los tiempos antiguos.
Entre los ingredientes para la elaboración de cualquier cerveza, el lúpulo, la malta y la cebada; como lo podemos ver en el Wikipedia, tenemos la explicación de este ingrediente.
«…el lúpulo hace que la espuma de la cerveza sea más estable, ayuda a conservar su frescor, es la causa de la estimulación del apetito que produce la cerveza y le confiere otras propiedades.»
Lupulus Beer Shop abrió sus puertas en Agosto pasado, ubicado en Centro Comercial Calle Real ha llegado a ser en estos pocos meses, uno de los locales más concurridos y comentados en el género de los craft beer, no es de sorprenderse, porque la dirección de Eddy Fernández es ejemplar, sabe de negocios y sabe de cervezas. Tiene un entusiasmo y pasión por lo que hace, además de su gran carisma atendiendo a los clientes que abarrotan el local de siete mesas y que se dejan llevar por sus cautivadoras descripciones acerca de cada una de las sesenta y cinco variedades de cerveza disponibles. Si, sesenta y cinco.
Pero esto no termina con las cervezas disponibles, sino que la verdadera motivación llega a ser, el ir a saborear las hamburguesas y otros platos que se preparan con cerveza como un ingrediente más.



Dehli Caribbean Tenders: De esos platos que la historia de su creación viene precedida por una serie de eventos entre dos amigos paseando en un tropical Puerto Viejo y con la nostalgia de un curry, que no podía faltar en la mochila del viajero indio que acompañaba a Eddy. Para obtener el Beer Batter necesario para el sabor del empanizado, son utilizadas más de media docena de distintas cervezas.
Él Hummus de la casa, bien hecho y de interesante fusión de sabores y texturas como preámbulo de las hamburguesas y guches que impacientemente esperábamos.
Búfalo Soldier: Si Bob Marley hubiera tenido una idea de cómo sus letras inspiraron a más de un chef, sin duda alguna habría tenido un ejército de cocineros sirviéndoles los mejores manjares que ni siquiera un Luis XIV habría llegado a imaginar.
Una carne de búfalo, prácticamente sin grasa (no más de un 6 o 7%, para quienes tenemos que cuidarnos de no recibir regaños de los doctores) , un pan de pretzel bien consistente y unos vegetales al tempura junto con un queso Mozzarella hecho artesanalmente en una finca de Zarcero.
Acompañadas tanto la hamburguesa como el guche, de unas patatas a la Cajún, y sus aderezos especialmente preparados en casa, en mi caso un aderezo de Blue Cheese y el de mi acompañante una Mayonesa de receta secreta.

Brownie Tempura: una obra de arte, desde las salsas de Mora y caramelo se incluyen de cerveza en su proceso de elaboración, un sabor de chocolate intenso con una suave textura para contrastar con los crujientes bocados del Tempura.
Así, sin más de que seguir dando una descripción porque el tiempo de seguir saboreando esta reseña llegó a su final, y quedaron demasiadas ganas con los válidos argumentos por lo cual volver, tomando en cuenta que si tomáramos el hábito de ir a tomar una cerveza por semana al Lupulus Beer Shop, no nos alcanzaría el año. Entonces hay que esforzarse, de una manera responsable y constante, siempre con buenas opciones de platos para acompañar.
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