
Sucedió en una ciudad tan grande como caótica, con una oferta gastronómica que ha sido conocida por una incesante creación de emprendimientos, que un uruguayo con varios años de vivir y trabajar en Lima, se aventuró para hacer de su propuesta de asados uruguayos, con un resultado sorprendente a todos los niveles.











Bastaron solo unos minutos con tan solo yo llegar a Lima, para dar a conocer de mis vivencias como pasante en la Universidad Nacional de Ingeniería, en un ya lejano 1997 pero que lo recuerdo nítidamente. De la misma manera, el contar de mis experiencias como bloguero gastronómico en Costa Rica, entre los años 2015 y 2018, para que mi anfitrión Rodrigo se motivara en hacerme esta gentil invitación a conocer el restaurante El Charrúa y su fascinante historia de éxito y resiliencia de su fundador José Ramenghi

Un momento a recordar, que plasmo enseguida los diferentes platillos degustados
Empanadas de carne: Una entrada propicia para un gran festín a deleitarnos. La suavidad de la carne troceada (no molida, sino troceada) denotaba un trabajo exhaustivo de al menos cuatro o cinco horas de cocción lenta, con un sabor espectacular que solo saben lograr los expertos de los fogones, además las empanadas en su textura exterior se dejaba sentir su masa bien trabajada, con un cuidado especial en la cocción.
Mollejas de Res: De esas especialidades de la casa, un platillo que nunca había yo probado y me ha dejado un especial recuerdo para la posteridad. Cocinadas primero en salmueras por unos cuantos minutos, para obtener la costra que al ponerse en la parrilla, obtiene esa gran combinación de textura y sabor
Con tres salsas de acompañar, el chimichurri, un tapenade de ají amarillo y cebolla, y para mi gusto la mejor de esas tres, una salsa de Perejil con Aji Huacatay.
Baby Beef : Una carne en término tres cuartos, para llenar dos comensales con una gran expectativa. Deslumbrante la suavidad y de inolvidable sabor cada bocado que compartimos esa ración de algo más de 300 gramos.
Lomo Angus a la Pimienta: También a compartir este manjar, con término algo más que el medio, pero sin llegar a los tres cuartos, ese olor que abre el apetito y con una salsa de pimienta que estaba para recordar una y otras vez
Guarniciones de Papas Fritas y Ensalada: Cómo olvidarse de que fue en el Perú de la época colonial donde se conoció ese tubérculo, popularizándose después en Europa? Obviamente preparadas en la cocina y provenientes de las zonas productoras, con una intensidad de color y sabor, que hacen la compañía necesaria para estos manjares de carne que nos hemos dado… oye y la ensalada? Pues igual, ya que con la palta que crece en Perú, no me hace falta el aguacate mexicano… de gran deleite estos manjares.
Suspiro Limeño No podíamos estar en Lima, teniendo este gran almuerzo, y no disfrutar del postre más famoso que ha salido de estas calles al mundo entero, reconociendo su origen inequívoco, como también incuestionable. Más allá de lo sencillo de ubicar los ingredientes, es el verdadero arte de obtener la textura y sabor para un cierre digno de ser recordado.

Para ver el menú, puedes hacer clic en este enlace 👇
https://2menudigital.com/el-charrua/
Para llegar al restaurante, te compartimos la dirección en Waze 👇
https://waze.com/ul/h6mc72f30y
Admirable ver ese restaurante de una comida no tradicional en los peruanos, donde hoy en día son buscados por doquier los sabores del Perú, deja esto con la absoluta claridad que en Lima se encuentra una oferta gastronómica incomparable, con múltiples opciones y con un estándar de los más altos niveles de exigencia por parte de sus comensales.
El señor José, llegó a Perú buscando mejores oportunidades y empezó trabajando como salonero, posteriormente pasó a la cocina donde se definió en su futuro profesional.
Estuvo una buena cantidad de años en un conocido restaurante La Carreta, uno de los preferidos por limeños pre-gastonianos (por Gastón Acurio y su fenomenal transformación a finales de los noventas) donde luego José partió hacia su propio proyecto gastronómico.
Me comentaba el anfitrión Rodrigo, que la pandemia que a todos nos tomó por sorpresa y con tristes recuerdos, llegó a ser para José Ramenghi, una prueba más de resiliencia que fue superada con ingenio y humildad, tomando la decisión de transformar a los saloneros en motociclistas que repartían a domicilio sus órdenes. Así como antes se les atendía en las mesas del restaurante, el mismo salonero entregaba en la puerta de la casa del comensal.
Implementaron también un servicio de recepción de órdenes y comandas, por medio de la tecnología de las redes sociales y WhatsApp, logrando con ello superar este difícil momento que la humanidad vivió y del que todavía tenemos los recuerdos latentes.
Cordial saludo desde Lima, se les quiere…

Esta reseña es un conmovedor testimonio de la fuerza y resiliencia humana. La historia de superación y éxito de un inmigrante charrúa en Perú no solo es inspiradora, sino también un claro recordatorio de la importancia de la perseverancia y la adaptabilidad frente a los desafíos. ¡Un relato ejemplar que merece ser leído y compartido!
Me gustaMe gusta