Que gusto escribir acerca de Ciudad de Guatemala! Es de los lugares que más disfruto de ir, y donde siempre tengo una agenda que no me alcanzan los días, entre ese tráfico caótico y esa amabilidad que sobresale entre los chapines!

Recuerdo la primera vez que conocí algo más allá del aeropuerto de La Aurora (en los años previos al boom turístico de Costa Rica, era común que los vuelos al oeste y centro de Estados Unidos y a Mexico hicieran su parada en Guatemala, pero solo era de bajar y subir pasajeros), fue en el 2003, cuando fui por unas dos noches y conocí la Zona 10, la Zona 14 y el emblemático pueblo de Antigua, la otrora capital de la región centroamericana en la época colonial, y una vez siguiente en el 2010 por un evento familiar.

Luego de eso, al cabo de unos años cuando entré en funciones en el puesto de Área Manager de Centroamérica, viajar a Guatemala se volvió algo frecuente a partir del 2016, y tanto como en aquellos primeros dos viajes, como en cada uno de los que he realizado, disfruto en cada día de un encanto especial, gente amable y cordial, respetuosa y paciente, de especial agrado mantener relaciones que prevalecerán con el pasar del tiempo.
En esta publicación, comentaré acerca del éxito de Starbucks, de cómo lograr introducir su marca y su concepto en países conocidos por su actividad exportadora en café de calidad (Centroamérica, Colombia y Perú, entre otros) cómo le fue posible hacer esa incursión en dichos mercados ? Las respuestas son varias y que invitan a interesantes foros de discusión, desde mi punto de vista, enumero las siguientes
1. Anteriormente hubo una cultura en los países latinoamericanos que exportaban productos de gran calidad y en el mercado nacional, la oferta disponible era de una calidad inferior, fue un mérito de valientes los que apostaron en que el producto de calidad de exportación se encontrara también en el mercado local, abriendo así un gran abanico de opciones para consumidores que estaban dispuestos a pagar por esos productos.
2. Starbucks fue estudiando el mercado centroamericano durante años, antes de hacer sus primeras incursiones. El hecho de ser una fuente de abastecimiento importante para el café que servían en las cafeterías de Estados Unidos, les permitió hacer una valiosa lectura de los gustos de los centroamericanos, descubriendo que había una oportunidad no aprovechada de mercado en términos de cafeterías en la región, y fueron exitosos en su propuesta de valor, logrando cautivar a consumidores que muchos de ellos ya habían visto algún Starbucks en viajes que habían hecho anteriormente a Estados Unidos, y su búsqueda por los cafés diferenciados como también su estilo de muebles y acogedor diseño en sus locales, motivó a una clientela deseosa de vivir esas grandes experiencias en sus propias ciudades.

3. El diseño de sus locales y su enfoque en la experiencia del cliente. Desde que Howard Schultz compró los porcentajes accionarios de los fundadores del original Starbucks (Howard entró como empleado y fue ascendiendo con los años) el estilo de tomar café fue evolucionando de ser algo común y cotidiano, generalmente de bajo costo, a algo que siempre resultaba una gran experiencia a los consumidores. Desde las múltiples opciones del menú que cambia según las épocas del año, como los cafés con distintos orígenes (posible de encontrar desde un Nariño colombiano hasta uno de lugares exóticos como Sumatra o Madagascar), lo anteriormente mencionado de la comodidad de sus locales con distintos tipos de sillas y sillones, como también su relación artística con el entorno local , y por último, que te preguntan el nombre y te atienden de una forma muy agradable y atenta, hacen todas estas acciones que el consumidor se decida una y otra vez por Starbucks, restándole importancia a que su ticket probablemente sea más barato en otra cafetería, pero la experiencia y su deleite le hacen una compra siempre satisfactoria.

Elementos sin duda diferenciadores, que hacen de Starbucks una marca líder, y que ha ganado un lugar importante en la preferencia de los consumidores, en este caso guatemaltecos, pero el fenómeno observado de trascender en mercados con una arraigada costumbre cafetalera, cómo es en el caso de Centroamérica, es algo que definitivamente llama la atención y se prestan para un análisis interesante de hacerse.

Como bien se merece la historia, que merece contarse como la taza fue adquirida, fue en el Starbucks de Plaza Fontabella un día 18 de noviembre del 2019, en lo que consumía deprisa un ligero almuerzo, mientras se hacía el tiempo que estaba por salir en un Uber a una reunión que tenía coordinada desde hacía meses y era la primera de varias actividades que hice en ese viaje, precisamente el penúltimo que pude hacer, antes de que la pandemia viniera a cambiar el mundo y nuestras vidas, de una forma como nadie nunca lo pudo imaginar, y que tampoco sabemos hoy en día (08 de agosto 2021) cuando será que estemos en una normalidad