Lo recuerdo como si fuera ayer, un jueves 5 de diciembre del 2019, adquiriendo en el Starbucks de Avenida Escazú, la taza que sin lugar a dudas no podía faltar en mi colección
Fue esta la primer cafeteria que se abrió en el mercado costarricense, en junio del 2012 y donde las filas de los Starbucks fans alcanzaron desde las cuatro de la mañana, una longitud de más de cuatro cuadras, solo para tener la oportunidad de saborear por primera vez en Costa Rica, por el costo de un café que superaba con creces cualquier cantidad pagada antes (tal vez en el Four Seasons de Guanacaste andaría por esos niveles de precio el valor de una taza de café), ese día de junio fue también gracias al evento de apertura del Starbucks Costa Rica, el ver una intensidad en las redes sociales, con comentarios desde los más escépticos hasta los más entusiastas, resultando de polémicas y discusiones que incluso tres dias después de abierta la cafetería, seguían los debates encendidos en el Facebook.

Antes de eso, solo recuerdo que en el Black Friday del 2011, se habían encendido debates en la red social y conforme fueron pasando los meses, se fue haciendo más común ver en Facebook, una gran cantidad de foros de discusión y acalorados debates del acontecer nacional, de hecho no fue un fenómeno aislado, también en otras partes del mundo se había constituido algo usual, el usar Facebook como un instrumento de comunicación en cuanto a mensajes de opinión, protestas y aspectos de interés , algo que distaba de la idea original de subir fotografías y taggear a quienes salían también, saludar por el cumpleaños, y compartir distintos aspectos de la vida cotidiana que se daba en cada uno de los Facebookers.

Costa Rica es de los mercados más desafiantes a nivel latinoamericano, una difícil combinación de elevados costos de alquiler y el alto nivel de salarios, junto con los impuestos y lo tardado que vienen a ser la obtención de los permisos de funcionamiento, hacen de una operación comercial que demanda importantes inversiones y un tiempo extendido para ver el retorno; las expectativas de los consumidores son no menos importantes de satisfacer. Muchos, muchísimos han intentado hacer negocios en Costa Rica.

Asimismo, Starbucks lleva en Costa Rica una operación que ha superado todas las expectativas como también las dudas que se tenían en cuanto a su ingreso hace nueve años. También, desde el 2004 tienen una operación de apoyo a los caficultores costarricenses, y sus antecedentes en cuanto a compras de café proveniente de las distintas zonas productoras son de mucho tiempo atrás. No puede faltar tampoco, la importante operación de la Hacienda Alsacia que se abrió en el 2017. Ante esto, la marca tenía los suficientes conocimientos para hacer una incursión exitosa, al mismo tiempo el operador de la franquicia, es una empresa reconocida por su desempeño sobresaliente, tanto con Starbucks como con las otras franquicias que operan en America Central.

Costa Rica viene a ser un mercado referente, exigente como ya lo hemos mencionado, pero con bastantes insights que permiten a las marcas tener un análisis preciso, y también viene a ser una excelente plataforma para iniciar propuestas que luego se replican en otros países con sus lógicas adaptaciones de cada mercado.
Esta taza de San José fue la tercera de la colección, pero con un valor emocional indescriptible, se trata de la ciudad donde nací y crecí alrededor de tanta familia, amigos y conocidos, donde me formé profesionalmente y donde siempre me están esperando, y por supuesto que el café de Costa Rica se vuelve parte del equipaje cuando regreso a Guadalajara.