Un secreto bien guardado a vista de todo el cantón de las brujas

La primera reacción que tuvo mi padre quien me acompañaba a la reseña, al ver esa casa de adobe tan cuidadosamente mantenida en el tiempo, fue preguntar si esta propiedad pertenecía al señor Montoya, en lo que afirmativamente fue la respuesta, sus recuerdos empezaron a aflorar de una forma natural y espontánea, con una predecible…