Ingenieros del sabor, maestros cotidianos y entusiastas emprendedores

Los caminos de los emprendedores siempre están llenos de desafíos y la experiencia de haberlos superado fortalecen un discurso de sabiduría y valentía; quienes tenemos la dicha de conocer a Mehmet y Hassan podemos dar fe de haber dado con verdaderos sabios en nuestro tiempo.

  
Una lluviosa tarde de domingo fue el momento más que de saborear algo ya de por sí de grandes expectativas y satisfactoriamente cumplidas, era de conocer de cerca esas vidas fascinantes y llenas de historia que trascienden más allá del sencillo entendimiento. 

  
Ubicado en el Paseo Gastronómico La Luz, esa famosa calle número 33 que con poco más de ochocientos metros se tiene una oferta impresionante gastronómicamente hablando, y de la que Mehmet Onuralp y Hassan Yildiz han sido activistas de dicha iniciativa.

Llegamos al filo de las dos tarde, había un llenazo que llegaba hasta los asientos altos de la barra y la mesa reservada para dos personas estaba lista para ser tomada y dar inicio a estar reseña.

Albondigas de Sardinas, Salmon Marinado y Calamares a la plancha

La entrada consistió en un trío siciliano, unas albóndigas a base de sardinas bañadas en una salsa de pomodoro rematadas con guisantes. 

El pan Ciabatta, tan fresco como bien elaborado en la textura del exterior era el acompañante para disfrutar este trío de carnes blancas
El Salmón marinado en lonjas  abrazaba unas rodajas de pepino y estaban coronadas por una delgada cebolla morada de intenso sabor.

Los calamares servidos a la plancha completaron el trío  y como todos sabemos de mis restricciones dietéticas, estos fueron consumidos  por mi acompañante, dando el visto bueno con esa mirada imperdible en el primer bocado de esa explosión de sabor y de fácil digestión.

  
Nuestros vecinos de mesa llegaron a pedir de esta interesante propuesta que valió la pena fotografiarla para añadirla a esta reseña,  pero nuestra predilección por el cordero pudo más en cuanto a la decisión de pedir

  
Una ración de arroz pilaf, un tomate al grill y el yogurt con pepino eran las paradas intermitentes para saborear el cordero en sus múltiples presentaciones, empezando con una paleta al horno y bañada en una salsa de vino tinto, seguido de unas albóndigas  y también las carnes del rostizador llamado Doner  y culminando con las chuletas, hicieron del plato que más se disfrutara en este almuerzo, y reafirmase el porque ese restaurante es el número uno del país en cuanto a consumo de cordero.

   
Difícil, sumamente difícil comprender el cruel escenario que se vive en la zona de Oriente Medio, Hassan de ascendencia kurda y con una claridad propia de un analista  político, logra describirlo y explicarlo como también de otros temas que Mehmet interviene a la hora de contarnos de sus historias que vivió siendo un joven lleno de ilusiones dejó atrás Estambul para establecerse en Hamburgo, y vivir un cuarto de siglo en Alemania donde desempeñó labores de índole social y pedagógicas con los nuevos inmigrantes que llegaban a dicha ciudad-puerto en el noroeste.

  

Fue en el distrito de Strenschanze, barrio de inmigrantes donde llegaron a conocerse Mehmet y Hassan quienes al igual que miles de turcos en busca de mejores horizontes de los que ofrecía Turquía emigraron en su juventud haciendose una colonia numerosa y siendo que por esos azares del destino llegó Mehmet a venir a Costa Rica por unas vacaciones en aquella época de los inicios del boom turístico de los noventas y en ese mismo viaje, su vida dió un giro.

Nuevamente como inmigrantes, esta vez en Costa Rica, fue el momento que la cocina lo terminara de convencer en hacer un emprendimiento, siendo en un primer capítulo el Aya Sofia en el local esquinero en frente de la Bomba La California, para que al cabo de varios años después sea el actual restaurante que hoy conocemos. 

Es usual verles con ese deseo de enseñar y compartir los amplios conocimientos con sus clientes, en los programas de televisión han sido llamados también para cocinar en vivo algún platillo representativo.

Los postres del almuerzo no podían faltar, un baklava de pistachos, una sémola con miel y mascarpone, un higo bañado en almíbar y un Mousse de maracuyá. Los tres primeros propios de la cultura de Turquía y con especial gusto de representar las distintas regiones de donde provienen esos dulces manjares. 

   

Todavía no se retiraban los comensales, entre la sobremesa y la música de fondo que disfrutábamos la tertulia, y el tema que abordábamos al último era el Plan Nacional de Gastronomía Sostenible y Saludable promovido por CACORE y del cual ellos además de ser parte activa en la investigación,  son grandes entusiastas en comunicar y motivar a sus colegas cocineros en ser parte de este gran esfuerzo que se hace para la gastronomía costarricense. 

Una tarde para repetirla, pero con el deseo de probar otras cosas que quedaron pendientes como la ensalada con jugo de Granada y Aceite Extra Virgen,  como también los hongos portobello rebanados y horneados, más un pollo adobado en especias; en fin, la visita siguiente está pendiente.
  

https://www.facebook.com/SofiaMediterraneo/

Un comentario Agrega el tuyo

Deja un comentario