Sorprendente en su sabor y abundante en su propuesta

Escazú alberga entre sus congestionadas calles aledañas al Country Club un lugar de talla mundial, donde aquel que aún no ha tenido la oportunidad de ir se ha estado perdiendo de algo magnánimo y quienes ya habremos llegado podemos dar fe absoluta que en esos fogones se cocina algo fuera de lo común.

  
Y si la verdad absoluta no existe, lo muy cierto es que este restaurante en menos de tres años desde que se estableció en un modesto local y que hasta el año pasado se mudó al aposento actual, no ha dejado de ganar clientes, siendo cada vez más usual en los fines de semana de no tener espacios disponibles.

  
Haber experimentado en una atípica salida de un martes en la noche la degustación de una serie de platos y haber presenciado de como aún en una noche con demasiada lluvia se fue llenando el restaurante, otorga la suficiente objetividad para darse cuenta que es este restaurante, algo verdaderamente especial y siempre sorprendente.

  
De gran respeto su anfitrión, Danny proviene de una familia de restauranteros en Europa y que el amor se encargó de darle arraigo en nuestro país, tenemos nosotros la dicha de disfrutar un lugar como estos, donde cada colón pagado en la cuenta tiene su justa relación con la satisfacción.  Y no estamos hablando de algo costoso, sino algo de gran valor y que más bien llega a ser muy benevolente con sus precios.

Pueden ver el menú en este link

https://plus.google.com/+ArielFaingezicht/posts/DpbdTGZLMy9

Entrando ya en el servicio de la cena, empezamos con tres entradas que cada una estaba mejor que la otra

 

Berenjenas Mediterraneas

 
Hummus con salchichas de cordero
  
 
Tzatziki de Queso de Cabra
 
Las berenjenas suelen ser de esas preparaciones que no se aceptan errores en proceso porque que el cambio de resultados puede ser tan drástico con solo una diferencia de unos minutos en la cocción o en la molienda con los ingredientes, y son pocos por lo mismo los lugares que se ofrecen en servirla, en este caso la entrada fue algo sorprendente, por el balance de sabor y la textura cremosa.

Él Hummus, fresco y esponjoso como debe de encontrarse, con ese sabor de garbanzos y ajonjolí donde el limón acentúa la acidez y el ajo actúa como regulador sin llegar a ser percibido. Le acompañaban unas salchichas de cordero muy bien hechas en el lugar que tardaron más en acomodarlas en el plato que lo que duraron en la mesa.

El Taztziki, preparación hecha a base de Yogurt en este caso a partir de la leche de cabra, combinando con pepinos y un poco de cebolla picada con hierbas aromáticas.

Ya para ese momento, estábamos llenos y nos faltaba el plato fuerte que venían secundados por unas ensaladas típicas de Grecia,  de lechuga, pimientos, aceitunas , tomate, aceite de oliva extra virgen y queso de cabra.

   

 

Un Pulpo al Grill, de la generosa cantidad de cuatrocientos gramos, junto con una sabrosa guarnición preparada con queso de cabra, que estaba para deshacerse en la boca y que cada bocado era un manjar inolvidable.

  
Por mi parte, un plato típico de Rumanía, un potaje de arroz, cordero, eneldo, hongos, queso de cabra, almendras, ajonjolí, otra vez eneldo y un tiempo de cocción a fuego lento entre tres y cuatro horas

  

  
Obviamente no pudimos terminarlos y había que guardar campo para el postre, que fue algo todavía más espectacular.

  

El Queso de Cabra volvió a estar presente en este plato, súper bien preparado con limón mesino y un fabuloso lustre de claras de huevos de codorniz.

Espectacular, sorprendente y de excelente atención por parte del salonero que demostró su amplio conocimiento del menú, conversando con él, entre las idas y venidas de la mesa, nos decía que luego de haber tenido contacto con varias comidas etnicas, su predilección llega a ser por esta comida mediterránea, llena de salud y buen sabor.

https://www.facebook.com/elmediterraneocr/

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