Andrés Sandoval cursaba la carrera de Arquitectura y si bien tenía un buen desempeño académico, sentía un deseo de hacer cosas diferentes y por casualidad se matriculó en un curso libre de cocina.
Ese curso, impartido por un chef argentino le dio a Andrés un nuevo aire, una perspectiva diferente y un gran entusiasmo por una disciplina que siempre le había llamado la atención pero no pasaba de ser más que una afición lo que tenía por la cocina.

Tan pronto había acabado el curso, ya tenía su boleto de avión en mano para ir a una escuela gastronómica en Buenos Aires, recomendada por el chef que le había dado el curso. Luego de estar en la capital argentina,sus coordenadas siguientes estuvieron en Le Cordon Bleu de Los Ángeles, California en donde tuvo la oportunidad de una vez graduado, de entrar a trabajar a un restaurante de especialidades japonesas, recibiendo la guía de unos cocineros con una experiencia de más de treinta años.
«El haber trabajado en ese restaurante con los japoneses me marcó un antes y un después; era impresionante ver el orden y la disciplina con la que trabajaban y pude complementar lo mejor de las cocina francesa y japonesas en un mismo lugar»

Estuvo también en San Sebastián, España haciendo una práctica en el restaurante de Martín Berasategui y en New York vivió un año entre la brigada de cocineros del respetado y aclamado Daniel Boulud.
Otras experiencias vividas por este joven cocinero, tuvo oportunidad de estar en Montpellier, Francia y en Lima, Perú
Con todo este bagaje sobre sus espaldas, Andrés aterrizó en Costa Rica para materializar su sueño de dirigir una cocina, emulando los sueños de su abuelo; un inmigrante taiwanés que desde que llegó a Costa Rica en los setenta, deseaba instalarse un restaurante, pero el rumbo lo llevó a hacerse comerciante.
Es una propuesta diferente y novedosa, y atrevida también, porque hace una búsqueda de sabores nostálgicos que emocionan a cualquier comensal, al mismo tiempo emplea conceptos de la cocina callejera en una presentación que sobresale por sus técnicas demostradas.



Croquetas de Yuca en Salsa de Aji Amarillo: Un verdadero acierto de tenerlo como entrada, el sabor imperdible del Ají Amarillo junto con la textura de unas sabrosas croquetas de yuca fritas, en conjunto con camarones salteados y culantro para volver a la deliciosa salsa de Ají.
Vainicas Crispy con alioli de Ají: Muy interesante novedad para saborear una forma de diferente de consumir vegetales. Apenas pasados en un tempura para ser crujientes pero en el interior se mantenía esa suavidad propia de la vainicas. Un alioli de Ají Amarillo que sobresale y deja abierto el paladar para experimentar de sabores peruanos
Mini arepas de Carne Mechada con hilos de mango verde y cebolla criolla: Heredado este plato de parte de un país entero que vive al compás de la arepa, y con los hilos de un mango verde que recuerda esas tardes veraniegas en La Sabana o en el Parque de Alajuela, también la Cebolla Criolla se hace presente y hacen de un plato no antes visto. Una mezcla de Costa Rica, Venezuela y Perú, en una sabrosa trilogía.



Los platos fuertes sobresalieron por presentación, más el sabor los hizo inolvidables y cada uno mejor que el otro, siendo el único lamento el haberse saciado rápidamente y no poder probar de más platos.
Bo Luc Lac: De inspiración vietnamita, un lomito salteado en soya junto con cebolla, culantro y cebollino, con un toque dulce y acompañado de un Arroz Jazmín. Impecable presentación y de una exquisitez propia que conquista a cualquiera.
Pescado Caribeño: Un buen filete de Pargo, fresco y jugoso, con una suavidad que lo hacía algo fuera de este mundo, se acompañaba de unos patacones hechos a partir del plátano maduro, una maniobra un tanto difícil porque se deshace muy rápidamente, aún sin terminar esos patacones y ese pescado, estaban presente la leche de coco, los hilos de mango y de yuca que hicieron de este plato de los puntos más altos de la reseña.
Atún Tartare con Ensalada de Pepino: Una obra de arte y de concurso para una competencia gastronómica, los cortes finamente hechos y marinados en aceite de sésamo y los bien elaborados fideos de pepino, junto con triángulos de wantán hacían un plato de mucha elegancia.


De los aspectos más interesantes de este restaurante Gallo Rojo, es la creatividad en el menú y la forma como se unen las influencias gastronómicas de lugares como Perú, Venezuela, por supuesto Costa Rica y también los sabores asiáticos se hacen presente. De la parte europea vemos también de ciertos platos en el menú, y de parte de Andrés se deja ver ese gran conocimiento adquirido al cabo de los años que estuvo formándose en el exterior.




Una reseña tan memorable como ésta, merece detallarsehasta el más mínimo detalle, y para los postres había mucha historia, especialmente el de la Tartaleta de Chiverre porque es una receta que ha pasado por tres generaciones.
También los otros postres de la reseña como el Sorbet de Lichi y el Gelato de Jengibre y Limón, fueron bastante interesantes en cuanto a sabores partiendo sobre de dar una propuesta con las distintas influencias y técnicas contemporáneas.
Un restaurante con poco menos de dos meses de haber abierto sus puertas y ya está haciéndose de una fama por la razón que sus iniciativas que han sido las atinadas, gracias a conocer las realidades del mercado costarricense y amalgamarlas con el gran conocimiento adquirido, el entusiasmo que se le percibe fácilmente y el deseo de experimentar y atreverse a nuevas propuestas que han sido del gusto de la clientela.
Le auguramos un futuro sumamente halagüeño y que dará mucho de qué hablar.
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Lo probe y me encanto también!
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En el » Gallo Rojo» celebrè mi cumpleaños. Mi familia y yo quedamos muy satisfechos.. Andrès tiene una gran preparación como chef y le da una atención personalizada a los clientes.. El menú muy variado y cada plato tiene una magnifica presentación que invita a regresar a probar cada alternativa del menú.. Yo regresè a cenar para ir probando sus suculentos platos. Un detalle que atrae mucho es que en «El Gallo Rojo» hay revisiones constantes del menú y se toman en cuenta los comentarios de los comensales..☆☆☆☆☆. Invito a visitar este nuevo restaurante
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